La leña del mezquite de nuestra tierra, aporta un sabor muy especial a nuestros cortes y asados, logrando que el fuego que sale de esas brasas revele las mejores virtudes de la carne que se van fraguando con el tiempo.

Es aquí cuando vemos el esfuerzo invertido en el campo, logrando que el ganado que se hace con el tiempo, en completa libertad y cariño. Es cuando toma sentido que cada comensal reciba en su mesa el mejor corte, cuyo marmoleo se funde con el fuego para sentir su gran sabor, es el momento de cerrar los ojos para disfrutar del placer del fuego y la carne.

Abrir chat